¿Es seguro imprimir en 3D en una casa?

La impresión 3D es una de las nuevas formas de fabricar productos, y en los últimos años ha avanzado mucho al hacer posible la creación de prototipos de forma rápida y geométricamente precisa. Sin embargo, encontró su mayor expansión en los hogares, y las impresoras 3D se convirtieron en un elemento más en el día a día de miles de usuarios en todo el mundo que ya disfrutan del gran universo de posibilidades que ofrecen.

Aunque han mejorado mucho en cuanto a diseño, todavía no son 100% seguros: existen algunos riesgos que pueden causar desde pequeñas quemaduras hasta incendios catastróficos. Conocer dichos riesgos permitirá a los usuarios anticiparse a ellos y evitar daños en sus viviendas.

¿Es seguro usar una impresora 3D en casa?

Generalmente, es seguro usar una impresora 3D en interiores. Los fabricantes de impresoras 3D más populares han conseguido desarrollar equipos muy fiables y seguros desde el punto de vista de la seguridad eléctrica, y hoy en día todos los firmware incluidos en las placas de control protegen el sistema cuando se superan umbrales de temperatura de riesgo. Sin embargo, todavía hay algunos riesgos potenciales que prevenir.

Riesgos potenciales (y recomendaciones para evitarlos)

quemaduras en la piel

Dado que las impresoras funcionan a altas temperaturas, el riesgo más evidente es la posibilidad de quemarse. Las partes especialmente calientes, como el bloque hotend, normalmente están expuestas y pueden ser tocadas por niños pequeños, mascotas o usuarios desprevenidos. Esta temperatura se mantiene muy alta incluso unos minutos después de terminar la impresión, por lo que puede lastimar a quien entre en contacto con la impresora y crea que las piezas están frías.

¿Cómo prevenirlo?

Colocar la impresora en un lugar alto, fuera del alcance de los niños y las mascotas. Además, se puede utilizar una cubierta especialmente diseñada para impresoras 3D para bloquear el acceso accidental al interior.

Envenenamiento leve o severo

Cuando algunos compuestos que forman la estructura molecular de los polímeros se descomponen durante el calentamiento, se liberan sustancias tóxicas al medio ambiente en forma de gas. La inhalación de estos gases tóxicos puede causar irritación de los ojos y las vías respiratorias, dolores de cabeza, vómitos, mareos o incluso desmayos. Dicho riesgo aumenta exponencialmente cuando la impresora se utiliza durante las horas de sueño ya que no permite que los usuarios se anticipen a los primeros síntomas de intoxicación.

¿Cómo prevenirlo?

Nunca utilice la impresora en dormitorios o lugares cerrados. Ventile adecuadamente los espacios de trabajo con frecuencia para renovar el aire. Un flujo de aire cruzado es ideal y se logra abriendo puertas o ventanas en paredes opuestas de la habitación o taller.

Daño temporal o permanente al sistema respiratorio.

Además de los gases irritantes, muchos filamentos liberan micropartículas durante la extrusión. Estas micropartículas son inhaladas y, por su tamaño microscópico, llegan a los pulmones donde se depositan. Después de un largo período de exposición (puede durar unos días o varios años), estos desechos pueden causar potencialmente graves trastornos en el sistema respiratorio, como enfermedades obstructivas crónicas o cáncer de pulmón.

¿Cómo prevenirlo?

Adopte un sistema de gabinete de impresora. Para una impresión 3D constante, es adecuado instalar un sistema de filtrado de aire HEPA que retenga las partículas más pequeñas. Acude a un profesional ante el primer síntoma.

Lesiones o fracturas de manos.

Dado que están compuestas por elementos móviles, las impresoras pueden atrapar los dedos y causar daños graves o fracturas. El par generado por un gran motor paso a paso es suficiente para lesionar a personas y animales.

¿Cómo prevenirlo?

Asegúrese de apagar la impresora antes de realizar cualquier trabajo de mantenimiento. También se deben tomar medidas de precaución para mantenerlo alejado de los lugares por donde pasan niños y mascotas.

incendios

La temperatura que genera una impresora 3D es suficiente para provocar un incendio en los materiales que accidentalmente entran en contacto con ella. Una cortina arrastrada por el viento puede encenderse rápidamente y propagar el fuego en segundos. Además, las conexiones eléctricas deficientes pueden calentarse cuando se produce un cortocircuito en una línea defectuosa.

¿Cómo prevenirlo?

El entorno en el que se colocará la impresora debe controlarse cuidadosamente para evitar que los elementos caigan sobre dicha impresora o la toquen. El mantenimiento debe ser realizado por personal especializado y con materiales de buena calidad, como cables ignífugos y termistores confiables. Es fundamental asegurarse de que el sistema de parada de emergencia por alta temperatura esté activado. Para ello, la placa de control siempre debe actualizarse con el firmware más reciente.

Filamentos para imprimir en interior y filamentos que se deben evitar

Algunos filamentos están hechos de polímeros que liberan sustancias tóxicas cuando se someten a altas temperaturas, por lo que es importante saber qué tan peligrosos son antes de imprimir y así tomar medidas para minimizar las emisiones tóxicas.

  • PLA: Es el material menos arriesgado de todos, ya que proviene de elementos naturales. Sin embargo, los tintes, aditivos y otras sustancias que modifican las propiedades del filamento (como el PLA que brilla en la oscuridad o aquellos con partículas de otros materiales) pueden hacerlo inseguro. Consulta la ficha de datos de seguridad facilitada por el fabricante antes de utilizar un nuevo filamento.
  • ABS: además del olor desagradable que produce el ABS durante la impresión, se ha demostrado que sus emisiones son tóxicas, por lo que no es adecuado usarlo en interiores a menos que la impresora esté cerrada y el ambiente se ventile regularmente. Esto a menudo se evita para evitar el efecto de deformación.
  • ASA: Otro filamento que, como el ABS, no se debe imprimir en interiores. Contiene estireno, un compuesto altamente tóxico.
  • PETG: Dentro de la gran variedad de filamentos disponibles, el PETG es uno de los más amigables con las emisiones. Aunque produce gases nocivos, su concentración es baja y puede tolerarse en ambientes grandes.
  • TPU: En condiciones normales, libera muy pocos gases tóxicos por lo que puede imprimirse en interiores.
  • Nylon: Con emisiones similares al PETG, el nylon es un material muy estable y seguro para imprimir en interiores.
  • Policarbonato: Este material contiene una sustancia llamada bisfenol A, que al ser inhalado provoca graves daños en el organismo, por lo que es adecuado no imprimir con PC en interiores.

Alternativas a elegir filamentos más seguros

  • Si se requieren piezas con mayor resistencia que el PLA: Utilizar PETG en lugar de ABS, ya que es más fácil de utilizar.
  • Cuando se necesite un objeto que vaya a ser utilizado en exteriores: Utilice nylon o TPU, dos filamentos altamente resistentes a los rayos UV y a las altas temperaturas.
  • Cuando sea necesario imprimir con Policarbonato: Adquirir marcas de impresoras que produzcan PC libre de bisfenol A, que mantiene las propiedades originales del material sin liberar gases tóxicos.

¿Se pueden usar las impresoras de resina en interiores?

Las impresoras de resina fabrican piezas de forma muy diferente a las impresoras FDM de filamento. Al realizar el proceso de “curado”, las piezas son sometidas a radiación UV. Dicha radiación crea una reacción que libera calor y gases altamente irritantes y corrosivos. No se recomienda en absoluto su uso en entornos cerrados o en el hogar, ya que las emisiones son mucho más fuertes y peligrosas que las generadas por las impresoras de filamento.

Del mismo modo, la ingestión accidental de resina puede causar la muerte y graves daños en el tracto digestivo, por lo que las botellas de resina deben almacenarse en lugares seguros y fuera del alcance de los niños. Incluso el contacto con la piel puede causar daños a la salud de las personas expuestas.

Consideraciones adicionales

Hasta ahora, se han considerado los riesgos para la salud y la seguridad de las personas y las mascotas, pero hay otra razón por la que se podría tener en cuenta el uso de una impresora 3D en interiores. Al imprimir, estas máquinas producen ruidos que van desde tolerables hasta muy molestos, especialmente durante la noche y las horas de sueño. Antes de adquirir una impresora 3D, conviene consultar al fabricante sobre el nivel de ruido, ya que este tipo de ruidos pueden resultar muy molestos. De hecho, escribimos un artículo completo sobre este tema exacto.

Conclusión

Las impresoras 3D, como cualquier máquina, deben ser operadas por personal cualificado y no deben ponerse en funcionamiento antes de asegurar su correcta ubicación. Esto incluye seleccionar el lugar donde se utilizarán de manera que no presenten riesgos evitables y no causen daños a la propiedad oa las personas.

Antes de utilizar una impresora 3D en interiores, es importante ser consciente de los riesgos que pueden surgir durante la impresión, como quemaduras, inhalación de gases tóxicos o incendios.